|
|
ValdeCardo
Criador de Setter Inglés |
|
LA CODORNIZ |
||
|
Su llegada a los campos asturianos es cada año más escasa. La mayoría de las parejas que anidan en la región llegan en el mes de mayo, notándose enseguida por el monótono y repetido canto de los machos. Es ave popular, pero a causa de sus costumbres muy terrestres resulta muy difícil de observar en libertad, por lo que mucho de lo que se sabe de ella procede de estudios en cautividad o suposiciones. Debido a su pequeño tamaño, plumaje muy mimético y rapidez al peonar, es muy difícil de distinguir una codorniz entre la hierba o en un campo de cereales, siendo su presencia detectada por su llamada aguda ¡uic-ui-uic! que cantada por varios machos a la vez, se puede escuchar a gran distancia pero desconcierta sobre su situación. Evita la vegetación densa y muy crecida. Al levantar el vuelo, normalmente al ser acosada, lo hace de forma curiosa: se eleva con un zurrido característico que producen sus cortas alas, vuela una corta distancia y cae a plomo entre la hierba, corriendo rápidamente a ocultarse; siendo bastante difícil hacerla volar de nuevo. Anida en el suelo, entre la hierba; algunas veces las parejas formas grupos o pequeñas colonias. La puesta es de 6 a 12 huevos (28,3x22,6 mm.), a veces más; de color blanco amarillento o verdoso con manchas de tono achocolatado o pardo oscuro con puntos y pecas pardas. La alimentación es muy variada e incluye sobre todo semillas de plantas herbáceas y granos de cereales; las masivas pulverizaciones de los campos con insecticidas quizás provoquen la disminución general que se acusa cada año. Notable voladora, la codorniz es migradora, marchando a África para pasar el invierno.
Bibliografía:
|